POESÍA Y PINTURA (poemas)


POESÍA Y PINTURA
Selección, Héctor J. Freire







 Rafael Alberti

A LA PINTURA

A ti, lino en el campo. A ti, extendida
Superficie, a los ojos, en espera.
A ti, imaginación, helor u hoguera,
Diseño fiel o llama desceñida.

A ti, línea impensada o concebida.
A ti, pincel heroico, roca o cera,
Obediente al estilo o la manera,
Dócil a la medida o desmedida.

A ti, forma; color, sonoro empeño
Por que la vida ya volumen hable,
Sombra entre luz, luz entre sol, oscura.

A ti, fingida realidad del sueño.
A ti, materia plástica palpable.
A ti, mano, pintor de la Pintura.

                                    

J.O.Giannuzzi

ANÉMONAS DE MATISSE

Qué materia ligera para el ojo
Sometido a presión. Girando
Sobre cada eje verde, se agrupan
En explosiones suaves
De rojo, violeta y blanco totalmente recientes
Hacia un centro de ingrávidos objetos.
Dominación frontal, casi con nada y al descuido
En la hora indistinta, cuando todo
Está bien. Alegrías
De agua liviana en un solo plano. La gracia más conforme
De estar allí como en el campo
De una dulce costumbre. Un poco ebria
La perspectiva asegura
La inestable sociedad de las cosas.
Pero amar el mundo, su abundante presente,
Es obtener más luz:
Esta celebración de la apariencia
Que sin embargo se sostiene hasta el fin.




LOS PIES EN EL CRISTO DE GRUNEWALD

El nervio expuesto y condenado
Hace de todo sufrimiento un principio general.
Todavía es la hora del descenso
Y toda carne debe seguir aquí, resolverse
En una pesada concentración.
El tono de la pintura
Define el desagüe de la masa desesperada.
La anatomía es gruesa, de tierra sangrada
Y allí donde los dedos se enciman
-los caminos de este mundo están bloqueados-
el límite de la torsión es crítico.
La promesa de toda resurrección tiende a la oscuridad
En las fibras musculares, giradas
Sobre sí mismas. Cada detalle
Aguarda un orgánico estallido,
Pero el conjunto fija el tormento hasta el fin de los tiempos.
Un solo clavo y se acaba la vieja danza.








EL CRISTO DE MANTEGNA

El cuerpo verde pálido empieza en los pies
Avanzando a proa. La perspectiva
No dio otra opción
Que empujar la cabeza hacia el fondo.
En esta yacencia clínica, la divinidad
Espera su autopsia. La superficie es terrosa
En el rostro de la aflicción, cercado
Por pelos de sombra y abajo la sangre seca
De los cuatro orificios
Entregada a la gravitación.
Como prensada, la masa total
Se aplasta al planeta
Aplazando la gran promesa
Por la belleza de lo pesado
Y la torturada arcilla
De la madre inclinada, su lágrima campesina.
Este maniático del ojo realista
Mantuvo a su padre difunto
Sin sepultar por varios días. Quería
Saber más de la muerte que el propio modelo,
Demorar los límites del cadáver
Y definir el cuerpo místico
Por la verdad terrestre de la forma sensible.
Por el momento, la escena
Pertenece a este mundo. En el sótano clandestino
Se consuma el sacrilegio y afuera
El claro cielo italiano esperando su presa.

                                   


 Juana Bignozzi


“no hay pintura sin tema”
Rothko


El tema era el gris del mercado
El rojo de la muerte
El negro de la vida
El naranja de la eternidad
Dice su hijo equivocadamente usado el término
Sociológicamente bien usado el término
“era un romántico que quería comunicar
ideas y sentimientos”
yo que no tengo cuadros ni hijos
rodeado de gente que considera
al pintor de su pueblo
una cumbre del siglo
y nunca oyó hablar de él
también creo como ese hijo
“que la gente nunca lo olvidó”
más aún
después de él
mucha gente supo que en la vida
décadas enteras se convierten
en superficies planas de color
con límites imprecisos
con terribles líneas alambradas
que recuerdan el origen negado
y separan y aíslan.






Caballería roja
Malevich


I
No pinta el cielo sino
De la tierra el alma rosa
No pinta hombres sino caballos
Y el sueño del corazón hacia su frontera

II
Sobre cada utopía en retirada
El cielo se abre
Para mostrarla a contraluz.

                                      



Charles Simic


(sobre el arte de Joseph Cornell)

VAUDEVILLE DE LUJO

     Mi niño tiene un hueso de gato negro.
                                              Hop Wilson.


Un fetiche, dicen los diccionarios, es un espíritu aferrado a un objeto material. “Oculta a tu Dios, Él es tu fuerza”, recomienda el poeta Paul Valéry, y lo mismo ocurre con el fetiche. Suele mantenérselo fuera de la vista.
Las cajas de Cornell son como pociones de brujo. Contienen objetos con propiedades sagradas y mágicas. La caja es un pequeño templo vudú con un altar. En él, se prepara el remedio del amor o el filtro de la inmortalidad.
Mientras tanto, deberías susurrar algo al hueso de gato negro si quieres que sea eficaz.







NUESTRO ANCESTRO ANGÉLICO

Rimbaud debería haber viajado a los Estados Unidos, no al Lago Chad. Hoy tendría cien años y estaría husmeando en un negocio de baratijas. ¿No decía que le gustaban los cuadros tontos, los letreros, los grabados populares, los libros eróticos con faltas de ortografía, las novelas de nuestras abuelas?
Arthur, pobre niño, habrías caminado por la calle 14 y escrito muchas más “Illuminations”.
Poesía: tres zapatos que no se corresponden a la entrada de un callejón oscuro.

                                                                                                           (trad. María Negroni)




Cristina Peri Rossi


CLAROSCURO
(La encajera, Jan Vermeer de Delft)

La aplicación de las manos
De los dedos
La concentrada inclinación de la cabeza
El sometimiento
Una tarea tan minuciosa
Como obsesiva
El aprendizaje de la sumisión
Y del silencio
Madre, yo no quiero hacer encaje
No quiero los bolillos
No quiero la pesarosa saga
No quiero ser mujer.


LA INFANCIA DE ÍCARO
(La infancia deÍcaro, René Magritte)

Montado sobre veloz caballo
Rumbo al sol
En la sala amplia y desnuda

       -atrás un cielo gris que ya es pasado-

Ícaro inicia la carrera.
La arcada se abre sobre el bosque.
No deja huellas en el suelo encerado.
Alguien ha cerrado todas las puertas.






LA SOLITARIA

(La solitaria, Edvard Munch)

Contemplando la infinitud celeste
De una mar parejo vasto e inabarcable
parejo
          vasto
                  inabarcable

La mujer
Sola frente al mar

Irresistible, le da la espalda
Entonces contempla
La arena azul
La infinitud de la arena
           pareja      vasta       inabarcable

Mar y mar.


TRES ESTUDIOS DE HOMBRE

(Tres estudios de hombre, Francis Bacon)

I
Ese hombre sentado
En su jaula de vidrio transparente
Mira la máquina de afeitar
Con atención
Como si ella guardara el enigma
Que el rostro enjabonado en el espejo
Es incapaz de descubrir

II
Mientras su sombra azul se licua
Más allá de la silla
Escapada de la jaula
Única trasgresión

III
Acabada la meditación se afeita.


                                   



  Ramón Cote Baraibar



EDWARD HOPPER
NIGHT WINDOWS

A media noche,
Una luz encendida en lo alto

De un edificio
Es un imperio.

La orfandad de ese involuntario
Faro
Es una solitaria prueba de la vida.






JOAQUÍN TORRES-GARCÍA
SIN TÍTULO

Señálame al azar cualquier pescado:
Allí encontrarás el más antiguo de los símbolos.

Háblame al azar de cualquier puerta:
Allí encontrarás el misterio de lo simultáneo.

Indícame al azar cualquier puerta:
Allí encontrarás la pureza de la proporción áurea.

Ahora reúne estos tres elementos:
El pescado, la ciudad, la puerta

Y tendrás ante tus ojos el universo.

                                               
                           




 Octavio Paz


DIEZ LÍNEAS PARA ANTONI TÀPIES

Sobre las superficies ciudadanas,
Las deshojadas hojas de los días,
Sobre los muros desollados, trazas
Signos carbones, números en llamas.

Escritura indeleble del incendio,
Sus testamentos y sus profecías
Vueltos ya taciturnos resplandores.
Encarnaciones, desencarnaciones:
Tu pintura es el lienzo de Verónica
De ese Cristo sin rostro que es el tiempo.





LA VISTA, EL TACTO

                                  A Balthus

La luz sostiene –ingrávidos, reales-
El cerro blanco y las encinas negras,
El sendero que avanza,
El árbol que se queda;
La luz naciente busca su camino,
Río titubeante que dibuja
Sus dudas y las vuelve certidumbres,
Río del alba sobre unos párpados cerrados;

La luz esculpe al viento en la cortina,
Hace de cada hora un cuerpo vivo,
Entre en el cuarto y se desliza,
Descalza, sobre el filo del cuchillo;

La luz nace mujer en un espejo,
Desnuda bajo diáfanos follajes
Una mirada la encadena,
La desvanece un parpadeo;

 La luz palpa los frutos y palpa lo invisible,
Cántaro donde beben claridades los ojos,
Llama cortada en flor y vela en la vela
Donde la mariposa de alas negras se quema:

La luz abre los pliegues de la sábana
Y los repliegues de la pubescencia,
Arde en la chimenea, sus llamas vueltas sombras
Trepan los muros, yedra deseosa;

La luz no absuelve ni condena,
No es justa ni es injusta,
La luz con manos invisibles alza
Los edificios de la simetría;

La luz se va por un pasaje de reflejos
Y regresa a sí misma:
Es una mano que se inventa,
Un ojo que se mira en sus inventos.

La luz es tiempo que se piensa.

                                          





 Olga Orozco


“BOTINES CON LAZOS,”
DE VINCENT VAN GOGH


¿Son dos extraños fósiles,
emisarios sombríos de una fauna sepultada en un bosque
de carbón,
que vienen a reclamar un óbolo de luz para sus muertos?
¿Son ídolos de piedra,
cascotes desprendidos del obraje de los más tristes
sueños?
¿O son moldes de hierro
para fraguar los pasos a imagen del martirio y a semejanza
de la penitencia?

Son tus viejos botines, infortunado Vincent,
Hechos a la medida de un abismo interior, como las
Ortopedias del exilio;
Dos lonjas de tormento curtidas por el betún de
La pobreza,
Embalsamadas por lloviznas agrias,
Con unos lazos sueltos que solamente trenzan el
Desamparo con la soledad,
Pero con duros contrafuertes para que sea exiguo el
Juego del destino,
Para que te acorrale contra el muro la ronda de los
Cuervos.

Pero son tus botines, perfectos en su género de asilo,
Modelos para atar a cada ráfaga de alucinada travesía,
Fieles como tu silla, tus ojos y tu Biblia.
Aferrados a ti como zarpas fatales desde las plantas
Hasta los tobillos,
Desde Groot Zundert hasta la posada del infierno final,
Es inútil que quieran sepultar tus raíces en una casa
Hundida en el rescoldo,
En el barro bruñido, el brillo de las velas y el íntimo calor
De las patatas,
Porque una y otra vez tropiezan con el filo de la
Mutilación,
Porque una y otra vez los aspira hacia arriba la tromba
Que no entienden:
Tu fuga de evadido como un vértigo azul, como un
Cráter de fuego.

Botines de trinchera, inermes en la batalla del vendaval
Y el alma:
Han girado contigo en todas las vorágines del cielo
Y han caído en la trampa de tu hoguera oculta bajo el
Incendio de los campos,
Sin encontrar jamás una salida,
Por más que pisoteen esas flores fanáticas que zumban
Como abejorros amarillos,
Esos soles furiosos que atruenan contra tu oreja, tan
Distante,
Perdida como un pálido rehén entre los torbellinos
De otro mundo.

Botines de tribunal, a tientas en la noche del patíbulo,
Sin otro resplandor que unos pobres destellos arrancados
Al pedernal de la locura,
Entre los que hay un pájaro abatido en medio de su
Vuelo:
El extraño, remoto anuncio blanco de una negra sentencia.
Resuenan dando tumbos de ataúd al subir la escalera,
Vacilan junto al lecho donde se precipitan vidrios de
Increíbles visiones,
Trizado por una bala el árido universo,
Y dejan caer a lentas sacudidas el balance de polvo
Tormentoso adherido a sus suelas.

Ahora husmean la manta de hiedra que recubre tu sueño
Junto a Theo,
Allá, en el irreversible Auvers-sur-Oise,
Y escarban otra tumba entre los andamiajes de la
Inmensa tiniebla.
Son botines de adiós, de siempre y nunca,
De hambriento funeral:
Se buscan en la memoria de tu muerte.

                                             




 William Carlos Williams



CUADROS DESDE BRUEGHEL

LOS CAZADORES EN LA NIEVE

EL CUADRO todo es invierno
Heladas montañas
Al fondo el regreso de la caza

Es hacia el anochecer
Desde la izquierda
Fornidos cazadores traen

Sus fardos el aviso del mesón
Colgado de un herraje
Roto es un ciervo un crucifijo
Entre sus cuernos el helado
Anteportal desierto
Salvo por una gran fogata

Que llamea al viento atendida
Por mujeres que se agrupan en torno
A ella a la derecha más allá

De las colinas algunos
Patinadores Brueghel el pintor
Cuidadoso en todo ha escogido

Un arbusto herido por el invierno
Puesto en primer plano para
Contemplar la pintura.




LA PARÁBOLA DE LOS CIEGOS

Esta horrible pero soberbia pintura
La parábola de los ciegos
Sin un rojo

Muestra en la composición un grupo
De mendigos que se guían
Unos a otros diagonalmente

Hacia abajo a través del lienzo
Desde un extremo
Hasta ir a dar a un pantano

Donde el cuadro y la composición
Terminan y detrás
Del cual ningún vidente

Se representa las facciones
Sin afeitar de los
Menesterosos con sus pocas
Lastimosas posesiones una
Bacía para lavarse una cabaña
Se ve y la torre de una iglesia

Los rostros levantados
Como contra la luz
No hay un detalle extraño

A la composición cada uno
Sigue a los otros bastón en
Mano triunfante hacia el desastre.



JUEGO DE NIÑOS

Este es el campo de una escuela
Atestado
De niños

De todas las edades cerca
A una aldea y junto a un pequeño
Río que hace un recodo
Donde algunos muchachos
Nadan
Con el trasero al aire

O suben a un árbol cargado
De hojas todo
Es movimiento

Una viejas atisban
Detrás del pequeño
Puesto de frituras

Un matrimonio en juego un
Bautismo
Y cerca una se inclina

Llamando
Hacia un
Tonel vacío

                            
                            (trad. José M. Arango)




 Seamus Heaney



LOS VIEJOS ICONOS

¿Por qué, cuando todo había terminado, me aferré a ellos

Un patriota con los brazos cruzados en un eje de luz:
La ventana de una celda con barrotes y la sentencia
En el rostro
Son los únicos puntos luminosos del pequeño aguafuerte.

Un oleograma de colinas nevadas, las vestiduras rojas
De un sacerdote descastado, los abrigos Rojos siguiéndole
El rastro
Y la señal aproximándose como una zorra por los resquicios.

Y el viejo comité de los traficantes de sedición,
Tan bien plantados con sus sacos y su acento dialectal,
La leyenda de sus nombres, una lista de informantes

Preparada por puños impecables, tercero de la izquierda,
Al fondo,
Más apremiante que los demás,
Solapando una acción que era su congoja

Y la ruina de otros, el ritmo mismo de su nombre,
Un registro de traiciones de alto precio,
Transparentes ahora, e inestimables.

                                                                  (trad. Pura López Colomé)



Alfredo Veiravé


“LA GIOCONDA”

Pulcra fue aquí la luz; un golpe de pétalos acaso.
La eternidad, el abrigo de sus desvelos.
Su único recuerdo, el Renacimiento.
Y circular y en ascenso como una espera,
Heladamente cálida, sonriendo apenas: la
Gioconda.
Detrás un paisaje de espejismos como custodia.
Arriba, sobre París, erguidas criaturas en acecho,
Y se oyó puro, rosa y gris, al silencio.
Su contenida delicia.
Sin embargo, no entendíamos qué le impedía llorar,
Qué verdad,
Qué sentido buscaba para decir esa sonrisa,
Interminable, abierta, amanecida.
Y en el Louvre
Y olvidado de su progenitura
Y lejos de todo desprendimiento, Leonardo,
Y esa sonrisa común, cerrada, oscura,
Definitiva, nuestra.

                               






  Silvina Ocampo

CUADRO APÓCRIFO

La santa se convierte en prostituta;
El león, el mono, el ángel, el pez en un jardín;
Cuatro niños que juegan a la mancha, en una playa.
Con las vicisitudes del tiempo o casualmente
Aparece en la tela de un cuadro otra pintura
Que fue la original ¡como nuestros recuerdos!


DIBUJOS

Junto al agua, los grillos
Con su canto dibujan
Formas de las estrellas.


                              






 René Char

            LASCAUX
                   I
HOMBRE PÁJARO MUERTO
Y BISONTE MORIBUNDO


Largo cuerpo que tuvo el entusiasmo exigente,
Ahora perpendicular al bruto herido

¡Oh sacrificado sin entrañas!
Sacrificado por aquélla que fue todo y, reconciliada,
Muere;
Él, bailarín de abismo, espíritu, siempre redivivo,
Pájaro y fruto perverso de magias cruelmente
Salvado.

                                      
                                     (trad. Javier Zugarrondo)



4 comentarios:

  1. Muy buen trabajo es muy bueno!
    Apoyo!

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  2. Muchísimas gracias, qué recopilación tan acogedora, de las cosas que emocionan...

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  3. Pintura en el aire12:45

    Gracias. Excelente trabajo.

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  4. Anónimo16:48

    increible recopilación! muy buen trabajo

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