Pasolini, tres “escritos corsarios

 Pasolini, tres “escritos corsarios”


Introducción y traducciones de Esteban Nicotra


En mayo de 1975, seis meses antes de su muerte, Pier Paolo Pasolini publica el libro Scritti corsari (Escritos corsarios) que reúne una serie de artículos polémicos publicados entre el 7 de enero de 1973 y el 18 de febrero de 1975, en el Corriere della sera, con el apoyo del innovador (en ese diario conservador) Piero Ottone, más una sección titulada “Documentos y alegatos” que recoge escritos críticos publicados anteriormente en el semanario Tempo. Estos artículos de Scritti corsari son los textos tal vez más apreciados por los nuevos críticos italianos de la última obra pasoliniana, son la formulación de su última visión del mundo y de la cultura, visión que comparten otras obras desesperadas y desesperanzadas como su film Salò, sus Cartas luteranas, su novela inconclusa Petróleo o los poemas de La nueva juventud.


Muchos en Italia, cuando se produjo el affaire “Tangentopoli” y el consecuente “mani pulite” encabezado por los jueces milaneses que develaron la resquebrajada y moribunda corrupción de los políticos en el poder de la Democracia cristiana italiana, dijeron: “esto ya lo había previsto Pasolini”. Otros se preguntan hoy: “¿qué diría Pasolini de la dictadura fascista neocapitalista de Berlusconi que suplantó a los viejos títeres democratacristianos?”. Qué diría hoy es difícil de imaginar, seguramente mucho más de lo que podamos suponer. Porque Pasolini tenía, sin quererlo, esa capacidad de anticipar ‘proféticamente’ el futuro al saber “leer” muy bien los signos, los síntomas, de su presente italiano. Cosa que no siempre podían o querían realizar sus contemporáneos intelectuales.


Pasolini, efectivamente, anticipó en sus Scritti corsari y Lettere luterane (1976) nuestro presente, no sólo el de Italia. El triunfo de los valores y la economía burguesa y neocapitalista, la homologación total de las culturas subalternas (no de las diferencias de clase, por supuesto) en la civilización burguesa; el triunfo de una lengua y cultura de una nueva civilización tecnocrática, pragmática, totalitaria, basada en la mera comunicación, en la autoridad de los medios de comunicación de masas, y el consecuente genocidio –no sólo de las culturas subalternas– sino de la misma cultura humanista, expresiva y diferenciada.


Los Escritos corsarios, junto a las obras que mencionamos antes, son el último testamento escrito del intelectual italiano más importante de la segunda mitad del siglo XX. Quien los lea con ánimo apasionado y lúcido, al mismo tiempo, no podrá de dejar de realizar un examen de autoconciencia sin posibilidad de retorno a su anterior estado de naturalización del Estado de cosas al que interpela Pasolini, so pena de asumirse también como un conformista.


Son los jóvenes, especialmente, los que deben frecuentar y desentrañar estos textos. Los jóvenes, que no conocieron el mundo de “antes de la desaparición de las luciérnagas”, que nacieron bajo la sombra del ya instalado “Poder sin rostro” que aplicaba despiadadamente la política del “Desarrollo” en vez del “Progreso”. Estos jóvenes tienen la dura tarea de realizar un doble proceso interior: no sólo imaginar las luciérnagas, sino crearlas nuevamente brillando en los cielos de la sociedad homologada.


Ya en Empirismo herético (1972) Pasolini ‘pedagógicamente’ aconsejaba a los jóvenes de la generación del ’68 un camino para liberarse de la conciencia maniquea del mal burgués: “a) Reanalizando –fuera tanto de la sociología como de los clásicos del marxismo– lo pequeño-burgueses que son (que nosotros somos) hoy. b) Abandonando la propia autodefinición ontológica y tautológica de ‘estudiantes’ y aceptando ser simplemente ‘intelectuales’. c) Realizando la última elección aún posible –en la vigilia de la identificación de la historia burguesa con la historia humana- en favor de lo que no es burgués (cosa que ellos ya sólo pueden hacer sustituyendo la fuerza de la razón por las razones traumáticas personales y públicas a las que me refería: operación, ésta, extremadamente difícil, que implica una auto-análisis ‘genial’ de sí mismos, fuera de toda convención).” (Empirismo herético, Brujas, Córdoba, 2005, p.222). 

Nota:

En las próximas semanas irán publicándose los 3 artículos: 

1)"El poder sin rostro",  
2) "El artículo de las luciérnagas" y 
3) "Desarrollo y Progreso"

2 comentarios:

  1. fernanda16:40

    Hola:

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    Si estas de acuerdo no dudes en escribirme

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    Un cordial saludo

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    maferfpor@hotmail.com

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  2. Gracias, Fernanda. Estamos de acuerdo.
    Un abrazo

    Big Fish

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